07/08/20
La Hoz del Río Júcar, la otra cara de Cuenca
Una maravilla geológica al pie del Casco Antiguo de la ciudad de Cuenca
Quien conoce Cuenca sabe que la misma se encuentra abrazada por dos hoces, la Hoz del Huécar y, las que nos compete en esta entrada del blog, la Hoz del Júcar.
La Hoz del Júcar es un fenómeno natural que fue provocado en su momento por la erosión de las aguas fluviales en la roca caliza sobre la que se erige la ciudad y la rodea. Es, por tanto, uno de los enclaves más impresionantes de nuestra provincia donde la acción de la naturaleza y la del hombre medieval dan la mano para crear un paisaje inigualable. Hace miles de millones de años comenzó a fraguarse lo que hoy tiene maravillados tanto a turistas como a residentes de la ciudad de Cuenca. Existen múltiples miradores desde el Casco Antiguo de Cuenca donde observar la magnitud de esa mezcla de agua, viento y tiempo. Los primeros pobladores de la ciudad aprovecharon ambas hoces como un foso natural, empleándolas como elemento defensivo del asedio del ataque ajeno. Con el paso del tiempo, este uso y aprovechamiento, obviamente, han ido cambiando.
La Hoz del Júcar sigue la forma del río Júcar, cuyo nacimiento se encuentra en la Sierra de Albarracín, excavando profundos cañones y gargantas en su discurrir. Por tanto, además de regalarnos imágenes y estampas tan impresionantes, nos proporciona un marco incomparable para practicar deporte como el piragüismo, el ciclismo, trekking, el atletismo o la escalada.
Sin duda alguna, una maravilla para visitar este verano.
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